Personalidad

3 Personalidades Difíciles, y cómo manejarlas

Si trabajas con personal, te vas a encontrar con gente difícil. Es prácticamente inevitable. Algunos empresarios llegan a sentir que sería mejor hacer empresa sin gente, de cuántos problemas dan algunas personas. Pero, es gracias a las personas y a los equipos que forman que hemos podido llegar a donde estamos como sociedad, la cual, a pesar de los problemas que tiene, nos permite tener una vida mucho mejor que la de una persona hace tres mil años.

Pero esto probablemente no sea suficiente consolación para aguantarte a algunos personajes que sin duda te has encontrado.

Así que, más bien, voy a ayudarte a detectar y manejar tres tipos de personalidades problemáticas con las que sin duda te habrás topado, o te vas a topar. No son las únicas que podrás encontrar, ni de cerca… Pero te será de ayuda conocerlas si manejas gente:

 

El gafas rosadas:

Este es un tipo de persona extremadamente común de ver en Latinoamérica en general, y Colombia concretamente. Le llamamos “gafas rosadas” porque es una persona para la que cada persona que conoce es un santo y un amor. Tiene un prejuicio positivo inmenso hacia cada persona, y le cuesta mucho juzgar correctamente a la gente, y por lo tanto, la gente se aprovecha de ella.

Pero cuando la traicionan (y ni siquiera tiene que ser una traición real, basta que la persona SIENTA que la traicionaron) sus gafas rosadas se vuelven grises… ¿o tal vez rojas? En cualquier caso, la persona pasa de pensar en ti como un santo, a pensar en ti como la encarnación del mismo diablo.

Decimos que estas personas tienen dos “cajitas”: Una blanca y una negra. Y cada persona que conocen entra en la una o en la otra, y no hay punto medio. Les cuesta comprender a la gente en una escala de grises, y clasifican a cada persona como “bueno” o “malo”, sin asteriscos ni matices.

La manera de mejorar esta situación es, primero, con conocimiento. Si te ves reflejado en esta descripción, el solo hecho de leerla te ayudará a ser un poco más consciente del problema. Y si conoces a alguien que cumpla la descripción, hazle comprender lo que le sucede. Y la forma para evitar que la gente se siga aprovechando de alguien gafas rosadas es sencilla:

Cuando te pidan un favor o una ayuda, y tu tengas muchísimas ganas de ayudar, piensa lo siguiente: ¿A cambio de qué? ¿Esta persona te ha ofrecido su ayuda también? Incluso puedes preguntarle (particularmente si es alguien que ya te ha pedido varios favores o hasta préstamos, y no te los ha devuelto), “¿A cambio de qué?”. Los amigos de verdad no tendrán problema con ayudarte de vuelta. Si alguien intenta hacerse el tonto, ¡corre! ¡Corre lejos de él!

 

El superior:

Esta persona tiene lo que llamamos “Síndrome de apariencia de superioridad”. Es alguien que se ve muy duro, pero en realidad es muy débil. Alguien que parece muy mandón y confiado, hasta que alguien lo desafía o se encuentra bajo presión verdadera, lo cual hace que se desmorone, o como decimos en Colombia, “salga con un chorro de babas”.

Esta persona aparenta ser superior a los demás, y se comporta como si lo fuera, pero no puede asumir la responsabilidad de un puesto de liderazgo. Alguien muy contento de repartir órdenes y regaños, pero incapaz de reconocer que su equipo es suyo, y que, si algo no funciona en su equipo, es responsabilidad suya hacer que funcione. En vez de eso, sale con algo como “Es que la gente no me escucha”.

La solución aquí es complicada, porque implica elevar al responsabilidad de la persona en cuestión, y si conoces Performia un poco, sabes que este es un rasgo de la personalidad que puede ser bien difícil elevar. Pero de nuevo, el conocimiento ayuda muchísimo a elevar la responsabilidad. Capacita a esta persona muy bien, no solo en los aspectos técnicos de su cargo, sino también en cuestiones de liderazgo y manejo de gente, comunicación, responsabilidad, y similares. En Performia te podemos ayudar con estas capacitaciones, si te interesa.

 

El narcisista:

Esta es la palabra más común para describir lo que llamamos “La persona supresiva” en Performia.

Lo dejé de último porque es el más grave. Es una persona con la intención de hacer daño a los que están a su alrededor, hacerlos valer menos, y asegurarse de que no triunfen ni tengan éxito en la vida, y muy a menudo lo hace de manera sutil y oculta, “por debajo de la mesa”.

Comentarios como “¡Ese vestido te queda muy bien! Me recuerda a mi abuelita.”, que parecen positivos pero traen espinas, son la marca clásica de esta gente. Actitudes de control y manipulación emocional también son muy comunes. Y si pasas suficiente tiempo alrededor de una de estas personas, todos los aspectos de tu vida irán de mal en peor, a medida que la persona te suprime y reduce.

Lamentablemente, con una persona de estas, la única opción de echarlas o alejarse. Y no te preocupes: si te parece que te reconoces en alguna parte de esta descripción, no eres uno de ellos. Un verdadero SP es incapaz de reconocerse como SP, y esa es la primera razón por la que es completamente imposible ayudarles o reformarlos.

Si encuentras un SP, desconéctate de ellos lo más rápido posible. Puedes mantener una comunicación cordial con ellos, particularmente si es familia o alguien demasiado cercano para cortarlo completamente de tu vida, pero no debes compartirles detalles sensibles ni nada que pueda ser munición para su manipulación.

Pero claro, ahí viene el truco: ¿Cómo los detectas confiablemente?

Porque de nuevo, todos los seres humanos podemos cumplir ocasionalmente con partes de la descripción de un SP (y por lo tanto causar en baja medida los efectos que un SP tiene en su entorno). Y lo último que quiero es que tildes a alguien de narcisista y lo extirpes de tu vida de forma injusta.

Por eso es importante que estudies mucho al respecto, y si es necesario consigas ayuda profesional.

 

En Performia te podemos ayudar a que aprendas sobre una tecnología hecha para detectar y manejar este tipo de personas en un entorno laboral. De hecho, somos expertos en detectar los tres tipos de personalidades que te mencioné, igual que docenas más, y hacerlo todo ANTES de que contrates a nadie y pongas en riesgo a tu equipo (porque créeme: contratar a un SP siempre resulta en un desastre).

Contáctanos a contacto@performia.com.co si quieres más detalles al respecto de cómo podemos ayudarte.

¡Y te deseo buena suerte en tu contratación!

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