Los errores más comunes de los gerentes al contratar
Cada empresario tiene que terminar contratando gente tarde o temprano, cuando su emprendimiento deja de ser algo que una sola persona puede llevar a cabo.
Pero la gran mayoría de empresarios, emprendedores, e incluso gerentes con estudios de todo tipo, cometen errores al contratar. De hecho, incluso muchos especialistas de RRHH cometen algunos de estos errores.
Quiero hablar de ellos rápidamente, y darte algunas soluciones para que puedas comenzar a seleccionar a tu personal como se debe.
Error #1: Contratar por impresión.
¿Has contratado alguna vez a alguien porque te pareció muy profesional? ¿O muy bien presentado, o muy comunicativo? ¿Cómo te resultó?
Y la verdad es que puede haberte resultado perfectamente bien tantas veces como te ha resultado terriblemente mal, ¡porque la impresión es algo que no tiene prácticamente nada que ver con cómo rinde o trabaja alguien una vez asume el cargo!
Con contadas excepciones, como los cargos de ejecutivo de ventas en tiendas de vestimenta elegante, la impresión que alguien da, su apariencia, su manera de hablar y todo esto, son detalles completamente irrelevantes. Probablemente incluso estés consciente de todo esto.
El problema es que es inevitable que te afecte el aspecto de alguien a la hora de tomar una decisión. Entonces tienes que compensar activamente contra ese prejuicio inicial, si quieres tomar una decisión más o menos objetiva. ¿Alguien vino mal vestido a la entrevista, y no te saludó con la energía que te gustaría? Vas a tener que sumarle un par de puntos para compensar algo de esa mala impresión inicial. ¿Alguien se ve carismático desde la sola foto de la hoja de vida? Tendrás que restarle un par de puntos por lo mismo.
La productividad real es completamente independiente de la impresión inicial que te da alguien. ¡Recuérdalo siempre!
Error #2: Contratar con urgencia
Apurarse es un multiplicador de problemas en todas las situaciones. Hay un viejo dicho que dice “vístame despacio que tengo prisa”, y seguramente ya sabes por qué se dice. Cuando te apuras, cometes errores que jamás cometerías si simplemente te calmaras y fueras a ritmo normal. Y esos errores a menudo terminan costando más de lo que la prisa te ahorró. Se te quedan las llaves, te ponen una multa o se te olvida poner la parte más importante de la cotización, etc.
Y no hay razón para que esto no pase exactamente igual con la contratación.
Cuando contratas con prisa, escoges mal. Contratas al menos peor, ignoras señales obvias de alerta, y metes al equipo a alguien que te terminará haciendo más daño que bien, en el mejor de los casos porque simplemente lo entrenaste dos meses y no funcionó, y en el peor porque genuinamente era alguien con malas intenciones y te termina demandando por veinte millones porque le pagaste 2000 pesos menos de liquidación.
Así que si tienes urgencia para contratar, el problema está en el pasado: falta de previsión, procrastinación, o lo que sea. Pero debes tomarte el proceso de selección a su ritmo, y esto no significa ser perezoso o lento: Significa no saltarse pasos, ni hacer las cosas a medias para terminar antes. Aunque la tardanza te traiga consecuencias, la prisa casi seguramente traiga consecuencias mucho peores.
Error #3: No verificar referencias
Verificar las referencias laborales de alguien es una manera sencillísima de elevar dramáticamente las probabilidades de contratar bien. Es tan efectivo que incluso nosotros, con nuestros sistemas de evaluación y nuestras pruebas psicotécnicas, seguimos haciéndolo con cada candidato que evaluamos. ¡Pero demasiadas empresas simplemente lo ignoran!
Tal vez sientas que tienes prisa entonces no hay tiempo de verificar. Si es así, vuelve a leer el error anterior.
Tal vez no tengas a una persona en RRHH para hacerlo: Si es así, hazlo tú mismo.
Tal vez tu persona de RRHH se esté “haciendo la loca”: Agárrala por los hombros y sacúdela un poco, y exígele que lo haga.
Tal vez te preocupe que la gente te diga que no te va a dar referencias, porque la pueden demandar por dar malas referencias: Eso significa que te habría dado malas referencias, entonces sigue siendo muy bueno saberlo.
Siempre verifica las referencias laborales de tus candidatos. Y un consejo: Habla con su jefe directo. Sí, puedes hablar con RRHH, que te confirmen que la persona y su jefe realmente trabajaron ahí, y que el contacto que tienes realmente es del jefe directo… Pero luego de eso, lo que necesitas es la opinión de ese jefe, alguien que haya visto a tu candidato trabajar día tras día, y que sepa exactamente qué clase de resultados puedes esperar de él o ella.
Si evitas estos tres errores, estarás por delante de la gran mayoría de las PyMEs en términos de contratación. Y si quieres estar por delante de casi todas, entonces escríbenos a contacto@performia.com.co, y pregúntanos por nuestras pruebas de selección, y te mostraremos por qué son las mejores del mercado.
¡Buena suerte en tu contratación!



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